CN Guillermo Laverde "Sail 2010"

Palabras pronunciadas por el Comandante CN Guillermo Laverde ante los Comandantes como finalización de la Regata Bicentenario. 

Saludos Protocolarios....

"Apreciados amigos,

Este evento, el cual nos reúne el día de hoy, es una muestra de que el mar definitivamente sigue uniendo  las  tierras del mundo, pasando desde las recias aguas de nuestro océano Atlántico, el mítico Cabo de Hornos en el sur del mundo, el azul profundo del océano Pacifico, el temible Golfo de Penas, el tradicional Canal de Panamá y finalmente nuestro Mar Caribe, que nos ha traído por unas aguas calmas hasta este bello puerto de Veracruz, México. Donde cerramos con broche de oro esta regata Velas Suramérica 2010, cada uno de nosotros demostró en sus países la cultura, la tradición, la gastronomía, las esplendorosas mujeres y la pasión que se vive con el día a día, a fin de que conociéramos la pluralidad de nuestras regiones, pero a su vez el singular  calor y espíritu fraterno que nos llevo a disfrutar y experimentar lo mejor de estas mismas.

Sepan ustedes apreciados amigos que de la misma forma como las familias de los marinos, nuestras familias, derramaron lágrimas al zarpar los buques de sus pueblos natales, nosotros dejaremos todos estos días lágrimas por separar las singladuras de cada uno de estos veleros, pero nos consolaran la esperanza de volvernos a encontrar, sabiendo que la amistad que se hizo perdurara.

En mi patria es muy famoso un refrán que dice “QUIEN LO VIVE ES QUIEN LO GOZA”, y creo que vivir esta experiencia única, es de las mejores cosas que me ha dado la vida, no solamente por surcar las latitudes de este gran continente, sino por saber que en unos años cuando le cuente las historias a mis nietos, de todo lo vivido en este gran espectáculo, con el encuentro de velas de este hemisferio y la participación de varios amigos que por razones ajenas a este evento no nos pueden acompañar y a ustedes mismos que hoy me acompañan en este lugar, los recordare a todos con la misma familiaridad como se recuerda a un amigo o un buen familiar que no se ve durante largo tiempo, pero que se lleva en el corazón.

Quiero hacer un alto en el camino y no desaprovechar esta oportunidad para hablar de unas personas muy especiales, estos son los Comandantes de los veleros que me acompañaron en estas singladuras desde el comienzo del año, todos ellos han dejado una huella muy marcada en mi corazón, la cual no se borrara fácilmente y cada uno sabe lo que siento por estos momentos, en los cuales la vida me permite compartir a su lado, porque como dice Leonard Wright, “La madera vieja quema mejor, el caballo viejo es mejor para montar, los viejos libros nos deleitan más, el vino añejo sabe mejor, así son los viejos amigos en los que podemos confiar”  créanme ustedes que en mi podrán contar hasta el termino de mis días que aun en estos mismos, recordare los momentos vividos desde ese cuatro de enero en Colombia el día que me despedí de mi familia, pasando por el mar de los poetas hasta hoy, que me reencuentro con una nueva familia, la familia del mar. Amigos míos, solo quiero que me hagan un gran favor, nunca pierdan la memoria de lo que vivimos, pues esta es el llave para mantener nuestra amistad, amistad que aun sin necesidad de hablar, ni de escribir hay estará, oyendo y leyendo lo que le digamos, amistad que aun estando a miles de millas de distancia parecerá que está al lado nuestro, presta a darnos  animo y un hombro como apoyo para derramar las lagrimas de la felicidad, pues la amistad es como el cielo lleno de estrellas, no necesitamos verlas para saber que hay están, pero en el momento que la luna no sea lo suficientemente clara para alumbrar nuestro camino, hay habrá una estrella que ilumine el mismo, porque solo hace falta una luz para acabar con la oscuridad, así como solo hace falta un amigo para acabar con la soledad y la tristeza

El sol al estar en su punto más alto, iluminara estos magnos pabellones que enarbolan cada gran velero y ondearan mostrando sus colores con un esplendor en la que se remembraran las antiguas épocas, cada vela que suene con el viento, cada luz que ilumine una cubierta, será faro para recordar lo hecho por los próceres y que hoy nosotros repasamos en su lugar.

Amigos del mar, amigos del puerto, desde el pequeño pedazo de mi patria que es el Buque Escuela Gloria, les quiero dar las gracias por permitirme vivir con ustedes todo esto y sepan que con la pasión que cada Colombiano le pone a las cosas que hace, con esa misma pasión serán recibidos en mi tierra, en mi Colombia, para así demostrarle a unos y corroborarle a otros por que decimos que Colombia es Pasión.

Celebremos en  este día, demos gracias al creador por todos los amigos creados en este evento y a todos los presentes por participar de esta fiesta, a quienes les dedico estas sentidas palabras, que llenan mi espíritu de nostalgia y de gran regocijo al disfrutar de su compañía.

En nombre de mi tripulación y mío propio les invito a disfrutar de esto así como lo hago yo, sabiendo que los amigos del mar nunca se olvidaran y que la vida es muy corta para repetirlo, pero muy larga para disfrutar de todo esto que se nos da.

Muchas Gracias."